miércoles, 3 de junio de 2020

Gallus gallus


La especie fue descrita científicamente por Carlos Linneo en 1758 en la décima edición de su obra Systema naturae, con el nombre de Phasinus gallus, que en latín significa «faisán gallo». Dos años más tarde la especie fue trasladada al género Gallus, creado por Mathurin Jacques Brisson, quedando con el nombre científico actual Gallus gallus.



Se conocen cinco subespecies:
Gallus gallus bankiva - sur de Sumatra, Java y Bali.
Gallus gallus gallus - norte de Indochina hasta el este de Tailandia.
Gallus gallus jabouillei - norte de Vietnam y sur de China (Yunnan suroriental, Guangxi y Hainan).
Gallus gallus murghi - norte de la India y la región adyacente de Nepal y Bangladés.
Gallus gallus spadiceus - Birmania hasta el suroeste de Yunnan, la península malaya y norte de Sumatra.

Dentro de esta especie se encuentra la variedad de gallos y gallinas domésticos, descendientes del gallo salvaje rojo (Gallus gallus) con algo de hibridación del gallo salvaje gris, que es otra especie (Gallus sonneratii).

Se cree que los linajes puros de la subespecie gallo bankiva están en serio peligro de extinción debido a la hibridación con los pollos domésticos que corrientemente están sueltos en los límites de los bosques.

Suelen criar dos nidadas al año, compuestas de 6 a 12 huevos, de unos 35 gramos. La gallina incuba los huevos de 19 a 20 días en un hoyo somero recubierto de hierba que utiliza como un nido. Sus polluelos son precoces y siguen a su madre al poco de la eclosión. El gallo protege y alerta al grupo de la presencia de depredadores, como las rapaces. En cuanto escuchan la alarma los polluelos se ocultan en la maleza. Sin embargo solo uno de cada cuatro consigue superar el año de vida. Una vez superada esta edad crítica los gallos y gallinas pueden alcanzar los 15 años de edad.

Extraído de este artículo de la Wikipedia

¿Qué le puede pasar a una especie animal que ha caído bajo dominio de los seres humanos durante 8.000 años? En el siguiente reportaje te cuentan lo que les ocurrió a las gallinas.

El ancestro común y salvaje de las actuales gallinas domesticadas es el Gallus gallus o Red Jungle Fowl, originario del sudeste asiático. Romanov y Weigend calculan que su domesticación y expansión mundial se inició hace 8.000 años. La selección genética, el uso de tecnología, el estudio de su comportamiento, de la nutrición y de la salud, han sido y son las herramientas empleadas por la zootecnia con el propósito de extraer el máximo rendimiento productivo del cuerpo del animal: huevos y carne principalmente. Así, mientras la Red Jungle Fowl pone de 10 a 15 huevos al año, las actuales gallinas domesticadas ponen de 150 a más de 300. Este logro genera importantes cifras económicas y una amplia inclusión de estas aves en las culturas humanas, vinculada, sobre todo, a la gastronomía. Pero también tiene graves consecuencias en la salud de las gallinas.

Extraído de este artículo de Surama Lázaro en El caballo de Nietzsche - El Diario

8.000 años exigiendo más y más producción. ¿Y la salud de la gallina? Jajajajaja... ¿Acaso eso importa? Ahora, la única manera de devolverles la salud a las gallinas es un tratamiento hormonal que reduzca la monstruosidad lograda y que no pongan esos entre 150 y más de 300 huevos al año. Si eres mujer lo sabes mejor que un hombre: si un huevo no está fecundado es una menstruación, si está fecundado es un embarazo y el ave debe empollarlo. Ahora imagina tener menstruaciones cada uno o dos días.





4 comentarios:

C.C. dijo...

Hola, Atman con tilde. Paso por aquí por pura casualidad. Abandoné mi blog en el 2012, no volví a abrirlo, pero te recuerdo muy bien.Y ahora, después de leerte, me siento hermana en el alma de todas las gallinas.

Atman con tilde dijo...

Vaya sorpresa más agradable. Yo también te recuerdo muy bien y añoro aquellos años en que escribíamos y nos leíamos con Grillo, Lansky, Miroslav, Vambrug (ya no me acuerdo cómo se escribía, jajaja) y tú. Fue toda una experiencia... Te comento, que estoy en casa con la tablet y Blogger no me reconoce, así que no puedo firmar como Atman con tilde, pero soy yo, jajaja.

Ātman dijo...

Y Zafferano y Dante... Ahora queda certificado que soy el verdadero Ātman.

C.C. dijo...

Con o sin tilde, eres tú. No hay duda. Sigues siendo amable como pocos en los blogs. Felices Fiestas, Atman. Pasaré de vez en cuando a leerte.