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jueves, 17 de marzo de 2011

¿Crisis? — ¿Qué crisis?

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Es sabido que “mal de muchos es consuelo de tontos”.
¿Pero a que parece que nuestra “gran crisis económica” ya no lo es tanto?

Fotograma de El Acorazado Potemkim

Estos día se ha llegado a hablar de "Apocalipsis" para calificar el mal asunto de Japón, y no se habla (o mucho menos) del otro asunto de la actualidad, el de Libia. Pero perdamos un poco nuestra pudibundez.

A continuación os propongo dos videos, el primero es un fragmento de la irreverente película de Zbigniew Rybczyński, Steps (1987), donde un grupo de turistas americanos se pasean por la famosa escena de la escalera de Odessa en El Acorazado Potemkim (1925) de Sergéi Eisenstein. El segundo es una secuencia de guerra nuclear en la película Sacrificio (1986) de Andrei Tarkovsky.





lunes, 14 de marzo de 2011

El mundo en un aprieto

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Según mi entender, las revoluciones más significativas, aparte de la del neolítico o la industrial, han sido la Revolución francesa (que derivó en el fin de las monarquías absolutas, la abolición de la esclavitud y la declaración de los derechos humanos) y la Revolución rusa con su implantación del comunismo (que aún sobrevive en la que está llamada a ser la próxima potencia mundial: China). Y me pregunto, ¿estaremos viviendo una nueva revolución? porque últimamente no dejan de ocurrir imprevistos: la caída del muro de Berlín, el crecimiento económico de China, la crisis del capitalismo y ahora, la sublevación árabe.


Vivimos en un mundo cada día más globalizado económicamente gracias a la expansión del capitalismo (las leyes del mercado, FMI, OMC...), más heterogéneo gracias a los flujos de emigración y las asociaciones internacionales (ONU, Unión Europea...), y más transparente gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación (redes sociales, telefonía móvil...). Pero no nos engañemos, el mundo sigue siendo básicamente injusto y antidemocrático, y siguen reinando los mismos intereses de toda la vida. Con la caída del muro de Berlín estuvimos a punto de ver la primera guerra civil de la historia en una superpotencia moderna, armada hasta los dientes y con capacidad nuclear (por suerte la historia nos libró de tremenda tragedia, que quizás hubiera derivado en la tercera guerra mundial). Pero ahora nos encontramos en una tesitura igualmente peligrosa. La zona en conflicto está situada ni más ni menos que en la región del mundo donde se encuentra la energía que mueve al mundo: el petróleo.

Las revueltas árabes ya tienen dos ejemplos de triunfos relativamente pacíficos (aunque todavía inconclusos) en las revoluciones egipcia y tunecina, y otro de incertidumbre en el caso de Libia, que se encuentra en un paréntesis debido a que el proceso revolucionario parece haber derivado en guerra civil. Yemen y Bahrein pudieran ser los próximos, y en lista de espera se encuentran casi la totalidad de los demás países árabes, excepción hecha de Afganistán y Pakistán, los cuales se mueven en el ámbito de la “Guerra Contra el Terror” inaugurada por W Bush, Irán que se mueve en el ámbito de la defensa de su propia revolución (acontecida hace ya algún tiempo), e Indonesia que se encuentra un poco al margen (regional, cultural y políticamente hablando), aunque nunca se sabe y las revueltas también podrían concernirla, y por extensión afectar a la India, a la misma China, y ya puestos, al mundo entero.

Pero es Libia la que se encuentra en el foco de la actualidad. ¿Qué hacer? (O no hacer). La Unión Europea se ha reunido recientemente para tomar una posición y ha declarado: “Exigimos a Gadafi que debe abandonar el poder” (que es lo mismo que no decir nada), Estados Unidos dice que no descarta ninguna opción, Rusia y China se oponen a cualquier acción militar, y mientras tanto Gadafi en legítima defensa de su cabeza y las de su clan se dedica a bombardear a los insurgentes, pues realmente sólo cuenta con los aviones y las lealtades previamente compradas con el dinero robado al pueblo Libio. Por último ¡y que lamentable! están los líderes de la izquierda antiimperialista sudamericana (Castro, Chávez y Ortega) defendiendo a Gadafi. ¡Qué jaleo! y qué importantes consecuencias tendrán las decisiones que se tomen (o no se tomen) en un futuro inmediato (estamos hablando del incendio de toda la región... y quién sabe... del mundo). Por primera vez en mi vida estaría de acuerdo con una intervención armada de Estados unidos, que se sintiera el apoyo de la primera potencia mundial hacia todos los pueblos que buscaran la democracia pacíficamente, que el planeta entero se democratizase y se gobernara de manera civilizada para que entre todos le diéramos salida a los dificilísimos problemas que nos está planteando esta ya única civilización globalizada... (por soñar que no quede).



miércoles, 9 de marzo de 2011

Imágenes de La Revolución Egipcia

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Brutalidad policial





Asesinato I





Asesinato II





Revolución I



Revolución II






Revolución III - Mubarak se rinde





Me tomo la libertad de utilizar esta canción de Serrat para homenajear a ese valiente pueblo