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domingo, 13 de julio de 2014

Ciencia y religión


No sabemos gran cosa de los animales. Hemos llegado a comprender que son inteligentes y que incluso algunos tienen un idioma con el que son capaces de comunicarse. Los instrumentos de los que se valen para expresarse son a veces una simple variación en el tono y cadencia de sus voces, otras, determinadas danzas en el aire o feromonas por los suelos.


Sabemos también que son capaces de reservar ciertos espacios a los cementerios como le ocurre al elefante. Pero lo que ningún animal sabe hacer es avanzar estrepitosamente en sus habilidades técnicas o de comprensión de su entorno. Es decir: solo el hombre es un animal científico.

Gracias a la ciencia y desde el principio de los tiempos humanos, los hombres han sabido elaborar armas para atacar o defenderse de sus enemigos o presas. La evolución de esas armas ha sido tan exitosa como vertiginosa. La religión, sin embargo, que es un sentimiento íntimo y reflexivo sobre lo que está bien o lo que está mal y al cual hemos sabido poner palabras, en más de dos mil años apenas ha sabido variar sus postulados y todavía sigue enunciando: No matarás.




Foto: Louise Docker - Lift Off- Best Viewed Large



jueves, 17 de mayo de 2012

Epigenética

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¿Necesitamos políticas que permitan la libre circulación del capital o que corrijan las tendencias no deseables de su actividad? ¿El universo surgió de la gran explosión del Big Bang o se crea constantemente? ¿La selección natural es la herramienta con la que se ha dado forma a la biodiversidad o los individuos pueden haber dirigido los cambios evolutivos? ...Parece que siempre ha existido una disyuntiva sobre la que hemos debido tomar partido.

Foto: ♀ Giraffa camelopardalis thornicrofti

A pesar de lo categórico de las razones por las cuales hoy se aceptan determinados credos, siempre me ha quedado la sospecha de que sí, pero que no del todo. En cualquier caso no hay que olvidar que dichas suposiciones son eso: suposiciones, tan válidas como las contrarias. Que todo haya salido de la nada, según la teoría del Big Bang, no deja de parecerme un cuento de hadas, o mejor aún: una película de acción, tan afectos como somos a lo violento y grandilocuente. Estamos tan convencidos de la exactitud de los hechos que nos olvidamos que en épocas pretéritas también lo estábamos de cosas tan absurdas como que éramos el centro del universo o que los epilépticos tenían posesiones demoníacas. Para empezar, es muy saludable reconocer que lo desconocemos prácticamente todo, claro que comparado a lo que sabíamos hace un siglo o un milenio atrás ahora sabemos mucho más, pero imaginaros lo mucho más que sabremos en el futuro (suponiendo que tengamos alguno, como civilización, quiero decir).

A mí siempre me pareció que la costumbre de tanto estirar el cuello para comer las hojas elevadas de los árboles que tienen las jirafas era la causa evidente que habría modelado la fisonomía de ese animal. Esta idea siempre se ridiculizó, pero ahora parece ser que hay un nuevo campo, el de la epigenética, que no se lo toma a broma.

Jonathan Richman - There's Something About Mary


The Foundations - Build me up Buttercup



NOTA (Wikipedia): Las modificaciones epigenéticas no implican un cambio en la secuencia de nucleótidos del ADN sino que consisten en la unión reversible de ciertos grupos químicos al ADN, que dan como resultado una alteración de la capacidad de transcripción de los genes. Estas modificaciones epigenéticas ocurren con más frecuencia que los cambios genéticos, y pueden ser heredadas a través de la línea germinal dando lugar a cambios morfológicos heredables, tanto en plantas como en animales. En las bacterias se conocen desde hace tiempo fenómenos de parasexualidad (transformación, transducción y conjugación), mediante los cuales un organismo adquiere información genética de otro organismo, en un proceso independiente de la reproducción. Estos procesos de parasexualidad suponen una transferencia lateral u horizontal de genes, ya que no se transmiten de una generación a otra, sino dentro de una misma generación.


¿Quieres saber más?

jueves, 8 de marzo de 2012

La cámara del tiempo

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En un lugar del sudeste de Nuevo México, Estados Unidos, hay acumulados un espesor de mil metros de sal. Durante el período Pérmico, hace 250 millones de años, existía allí un mar que por la ascensión del zócalo que lo sustentaba poco a poco se fue desecando.

Dr. Jack Griffith con cristales de sal en la planta de aislamiento WIPP.

En ese lugar se ha construido una planta de aislamiento de desperdicios nucleares llamada WIPP, un basurero para residuos radioactivos de la construcción de armas nucleares y una auténtica ciudad bajo la sal, cuyo emplazamiento, además de por su aislamiento geográfico (a su alrededor no existen poblaciones), fue elegido por una característica que tienen los cristales de sal y que consiste en que con el tiempo éstos se van dilatando, de tal forma que los materiales allí enterrados serán aprisionados y las cámaras donde ahora se amontonan quedarán perfectamente selladas.

Pero lo más interesante de esa capacidad para el aislamiento que tiene la sal fue el descubrimiento hecho por parte del Dr Russell Vreeland y su equipo de la Universidad West Chester, Pensilvania, quienes extrayendo agua de dichos cristales, hallaron bacterias provenientes del Pérmico. Las bacterias resultaron ser del género Bacillus, tolerantes a la sal y parecidas a los Bacilos modernos del Mar Muerto y fueron bautizadas como 2-9-3. Y ahora viene lo mejor: Una vez extraídos y colocados en una solución nutriente en el laboratorio, los micro-organismos revivieron y comenzaron a crecer.

¿Quieres saber más?




Y ahora otro misterio:
¿Quién era este tal Giovanni Meneghetti (1730-1794), que no tiene ni página en la Wikipedia?



jueves, 14 de julio de 2011

Imágenes del universo

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A simple vista somos capaces de ver solamente cuatro cosas: el sol, la luna, nuestro propio planeta y las estrellas. El sol y la luna aparecen y desaparecen con un ritmo propio, mientras que el cielo nocturno es una bóveda estrellada que gira lentamente al unísono. Los observadores más perspicaces se darán cuenta además que unas pocas estrellas se mueven de forma algo distinta, desobedeciendo seguir la trayectoria que tienen todas las demás: son los planetas. Hoy sabemos que todos esos fenómenos son debidos a nuestra perspectiva como observadores terrestres, pues realmente todos los objetos del universo tienen sus propios movimientos y solo por su proximidad los que más nos afectan son: la rotación de la tierra (el día), su traslación alrededor del sol (el año) y la circunvalación de nuestro satélite la luna (el mes) con sus cuatro fases (la semana). También sabemos que todas las demás estrellas pueden ser diversas cosas: planetas del sistema solar que brillan como estrellas porque reflejan la luz del sol pero que no tienen luz propia, otros soles mucho más allá de los confines del sistema solar, o cúmulos de miles de millones de soles concentrados en galaxias y que a su vez están mucho más allá de nuestra propia galaxia. Nuestra galaxia es la Vía Láctea (1), y desde nuestra perspectiva terrestre la apreciamos como una franja en el firmamento donde se concentra un mayor número de estrellas.

The Secret - Planet Earth



El hombre ha viajado por el cosmos principalmente con su visión y ayudado por los telescopios pues las distancias son tan descomunales que las sondas espaciales apenas si las han rasgado. La Voyager 1 que es el objeto humano que se halla más lejano de nosotros, ha tardado 33 años en llegar allí y ni siquiera ha conseguido salir del sistema solar.

Se dice en la red

La Voyager 1 es una sonda interestelar, viaja a 17,1 kilómetros por segundo y se halla en estos momentos a 112,8 UA (unidades astronómicas) de la tierra, ha entrado en la heliopausa, la zona terminal entre el sistema solar y el espacio interestelar, una vasta área donde la influencia del sol cede ante las radiaciones de otros cuerpos lejanos de la galaxia. Si la Voyager es aun funcional cuando pase la heliopausa se convertirá en el primer objeto de fabricación humana que abandone el sistema solar y los científicos podrían obtener las primeras mediciones directas de las condiciones del espacio interestelar. La Voyager 1 tiene una trayectoria parabólica y ha alcanzado velocidad de escape, lo que significa que su órbita no regresará al Sistema solar y se dirige hacia una estrella enana roja llamada +79 3888 AC, en la constelación de Camelopardalis. Esta estrella está a unos 16 años luz (muy cerquita en términos galácticos) y la nave tardará más de 40.000 años en acercarse y pasar a su lado.

Space images taken with Hubble Telescope by NASA



1.- La Vía Láctea es una galaxia espiral en la que se encuentra el Sistema Solar y, por ende, la Tierra. Según las observaciones, es una espiral barrada con un diámetro medio de unos 100.000 años luz, se calcula que contiene entre 200 mil millones y 400 mil millones de estrellas. La distancia desde el Sol hasta el centro de la galaxia es de alrededor de 27.700 años luz (el 55 por ciento del radio total galáctico). La Vía Láctea forma parte de un conjunto de unas cuarenta galaxias llamado Grupo Local, y es la segunda más grande y brillante tras la Galaxia de Andrómeda. Se estima que existen más de cien mil millones de galaxias en el universo observable. Ver en la Wikipedia


jueves, 23 de junio de 2011

Mi ecosistema privado y las bacterias

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Toda la población mundial multiplicada por 20, ése es el número de animalitos que me estoy tomando con cada pastilla, unas 120 mil millones de bacterias vivas pertenecientes a 8 especies: Streptococcus thermophilus, Bifidobacterium breve, Bifidobacterium longum, Bifidobacterium infantis, Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus plantarum, Lactobacillus paracasei y Lactobacillus delbrueckii subs. bulcaricus.

Micrografía electrónica de baja temperatura de un cúmulo de bacterias E. coli (Escherichia coli) ampliado 10.000 veces. Cada cilindro redondeado es un individuo. Una variante de esta misma bacteria causó numerosas muertes recientemente en Alemania.

Lo que estoy tomando no es un medicamento sino un complemento alimenticio que se compra en las farmacias y que sirve para restablecer la flora intestinal, esto es: un probiótico.

Hace ya siete años que soy ovo-lacto-mico-vegetariano (1) y tres que me radicalicé aún más y me hice vegano. Pero no estoy faltando a mis principios por dos razones, en primer lugar porque aunque antes los llamé animalitos, las bacterias no son animales ni vegetales sino que  forman un reino aparte, y en segundo lugar porque aunque las ingiera no las estoy devorando sino invitándolas a formar parte de mi organismo, mi cuerpo no va a digerirlas sino que les va a hacer un sitio en mi intestino formalizándose así un maravilloso acuerdo de mutuos beneficios, esto es: una simbiosis.

Se dice en la red:

Muchas especies animales dependen muy estrechamente de su flora intestinal. Por ejemplo, sin ella, las vacas no serían capaces de digerir la celulosa ni las termitas alimentarse de madera, ya que no son ellas mismas sino su flora intestinal las que son capaces de procesar este tipo de alimentos. En el ser humano la dependencia no es tan radical pero sí es importante. Ayudan en ocasiones a la absorción de nutrientes y forman un ecosistema complejo que se autorregula y se mantiene en equilibrio. Ver en la Wikipedia

En el cuerpo humano hay aproximadamente ¡diez veces más cantidad de células bacterianas que de células humanas! de las cuales un gran número se encuentran en la piel y el tracto digestivo. Aunque el efecto protector del sistema inmune hace que la inmensa mayoría de estas bacterias sean inofensivas o beneficiosas, algunas bacterias patógenas pueden causar enfermedades infecciosas, incluyendo cólera, sífilis, lepra, tifus, difteria, escarlatina, etc. Ver en la Wikipedia

Es fascinante darse cuenta que nuestro cuerpo no es un monolito sino un pluriorganismo lleno de células que viven se reproducen y mueren autónomamente (2), y que de ese conjunto de células que viven para dar vida "al gran ecosistema" que somos cada uno de nosotros, la mayor parte de ellas ni siquiera son humanas sino que pertenecen a otros seres vivos, como son los virus y las bacterias.

Our House - Crosby, Stills & Nash


NOTA: El mundo de la biología y el de la medicina, me parecen tan fascinantes como complejos y yo, que soy un profano en ambas materias, pido disculpas por anticipado por si he cometido algún error de bulto.

1.- Lo de mico-vegetariano es una invención/aportación mía y se refiere a que además de vegetales, huevos y lácteos, los vegetarianos consumen igualmente hongos, lo que no está incluido en esa expresión tan pretendidamente informativa que se emplea para definir la dieta de los vegetarianos no estrictos.

2.- Los glóbulos rojos sólo viven unos 120 días, las células que recubren el estómago y las de la epidermis un par de semanas. Cada tejido tiene su tiempo de renovación y sólo las neuronas de la corteza cerebral, y pocas más, parece que duran hasta la muerte. Ver en la red

miércoles, 23 de febrero de 2011

Los océanos del tiempo

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Hace 40 millones de años, durante el eoceno y en una región que hoy está invadida por las aguas del mar Báltico, se formó una resina fósil que llamamos ámbar.

Hay otros yacimientos de ámbar en diversos puntos del planeta y con distintas dataciones, pero el del Báltico está considerado como el de mejor calidad. En esa época se estaban formando las cordilleras más importantes de la actualidad, predominaban las aves (hace 15 millones de años se habían extinguido los dinosaurios) y aparecían los primeros delfines en los océanos. Pero faltaban aún 35 millones de años para que de los chimpancés surgieran los homínidos.


Es interesante darse cuenta la magnitud de tiempo contenida en una expresión tan desenfadada como “millones de años”. Hoy sabemos, aplicando la teoría de la tectónica de placas, que la cordillera del Himalaya, el techo del mundo, con sus diez ochomiles, se formó por el choque entre la placa India y la Euroasiática. Se dice en la Wikipedia que la colisión de ambas placas se inició en el Cretácico superior (hace cerca de 70 millones de años). La placa India, que se dirigía hacia el norte a una velocidad de 15 centímetros por año, chocó con la placa Euroasiática, y parte del océano de Tetis que las separaba, desapareció completamente. Es decir, que si la placa India avanzaba a 15 centímetros por año, esto supone 15 millones de centímetros, o lo que es lo mismo: 150 kilómetros cada millón de años. Esa placa India subducciéndose a esa velocidad bajo la placa euroasiática fue la causante de la elevación del Himalaya y la Meseta Tibetana, e imaginar que parte de los sedimentos que antes se encontraban en el lecho marino de Tetis hoy se pueden localizar a ocho mil metro de altitud, nos puede dar una idea de lo infinitamente largo que es decir “un millón de años”.


Los primero homínidos precursores de nuestra especie, datan de hace 5 millones de años, pero el homo sapiens surge tan sólo hace 200.000 años, la agricultura y la ganadería hace 10.000 años, y la revolución industrial hace la ridícula cantidad de tiempo de 200 años. No somos conscientes de la explosión que suponen las múltiples revoluciones a que hemos dado lugar, la aceleración cada vez mayor de las mismas, ni a dónde nos conducirá todo esto. Pero lo que es seguro es que estamos viviendo un momento histórico, que situado dentro de los apacibles y lentísimos cambios geológicos, representan un acontecimiento puntual e inédito en la historia del universo conocido.




Video: Parfois, lors de couchers de soleil sans nuages, on a la chance d'observer ce que l'on appelle le "rayon vert". Il est plutôt rare et dépend essentiellement de la couverture nuageuse à l'horizon. Une fois par mois est une bonne moyenne pour l'apercevoir ... il faut être attentif et assidu, mais il existe vraiment !

PS : pour les sceptiques, le voici en photo, à l'instant V (comme vert, pris en octobre 2008 - Reunion).

viernes, 17 de diciembre de 2010

Perdidos en el espacio


Sin darnos cuenta, en nuestro afán de iluminar las ciudades por la noche, le enseñamos al universo entero el contorno de nuestro mundo. Tremendamente vulnerables a posibles invasiones, estos mapas revelan donde estamos y cuantos somos. Además de las obvias emisiones lumínicas, también emitimos todo tipo de información a través de las ondas electromagnéticas. En otras palabras: estamos completamente desnudos ante una eventual mirada extraterrestre.




Estoy seguro que esa vulnerabilidad algún día nos pasará factura: seremos visitados por seres superiores que tendrán intereses distintos a los nuestros y nos veremos enfrentados. Ellos podrían venir precedidos por robots teledirigidos, o presentarse en persona. Podrían ser seres blandos y acuosos como nosotros, pero con toda probabilidad, el capricho evolutivo de su mundo los habrá dotado de formas corporales y mentales muy distintas a las nuestras. La relación que se establecerá nos dejará en la indefensión más absoluta, por lo que deberemos comprender sus razones y doblegarnos a sus deseos. Pero no será fácil adivinar sus pretensiones.



Por último he de añadir que no todo el mundo piensa como yo. Hay quienes están ansiosos por encontrar civilizaciones extraterrestres, como lo demuestran la existencia del SETI, el Mensaje de Arecibo, o el Disco de oro de las Voyager.



Imágenes 1, 2 y 3: This image of Earth’s city lights was created with data from the Defense Meteorological Satellite Program (DMSP) Operational Linescan System (OLS). Originally designed to view clouds by moonlight, the OLS is also used to map the locations of permanent lights on the Earth’s surface.
Video: Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still) Dirigida por Robert Wise en 1951.
Imagen 4: Disco de oro de las Voyager.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Del Big Bang al Neolítico

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El átomo se compone de un núcleo de carga positiva (formado por protones y neutrones) conocido como nucleón, alrededor del cual se encuentra una nube de electrones de carga negativa. La cantidad de protones contenidos en el núcleo del átomo se conoce como número atómico. El átomo más sencillo es el hidrógeno (H), formado únicamente por un protón y un electrón (número atómico 1). El siguiente elemento, el helio (He), se encuentra formado por dos protones y dos electrones (número atómico 2), y así sucesivamente hasta un total de 118 elementos químicos.

NASA, Crescent Earth from space unmanned Apollo 4
Spacecraft 017 AS 501 Apollo IV mission 19671109

Hace 13.700 millones de años el hidrógeno y el helio eran los elementos primarios producidos tras el big bang. La elevadísima densidad de aquel momento hizo que la materia se expandiera con rapidez, para enfriarse y condensarse más tarde, dando lugar a las estrellas y éstas a su vez a los elementos más pesados.

En el inmenso espacio cósmico grandes masas de gas forman extensas nubes moleculares. Allí se forman las estrellas. Nubes de hidrógeno molecular empiezan a caer sobre sí mismas alimentando la cada vez más intensa atracción gravitatoria. Su densidad aumenta progresivamente y no tarda mucho en formarse un núcleo en contracción muy caliente. El colapso es finalmente detenido cuando comienzan las reacciones nucleares en forma de fusión del hidrógeno. Para que ocurra una fusión nuclear los átomos deben estar sometidos a altísima presión y temperatura, sólo entonces, la repulsión ejercida por los electrones se rompe, y abracadabra, los átomos de hidrógeno se fusionan y se convierten en helio, liberando eso sí, una altísima emisión de energía. Una vez estabilizada dicha fusión se considera que la estrella está en la llamada secuencia principal, fase que ocupará aproximadamente el 90% de su vida. Cuando el hidrógeno que se estaba quemando se acaba, comienza la combustión de helio, y abracadabra, éste se convierte en carbono, siguiendo un proceso en fases de combustión, en el que los distintos elementos químicos disponibles se van a ir fusionando y transformando en otros cada vez más pesados. Dependiendo del tamaño de las estrellas éstas tendrán distintas fases de combustión. Una estrella de más de 12 veces la masa del Sol debería pasar por todas las fases de combustión posibles hasta llegar al quemado de silicio en hierro. La estrella que llega a esta fase es incapaz de generar más energía, no puede aguantar más su peso y se hunde sobre sí misma. Durante la contracción gravitatoria final se producen aún una serie de reacciones que fabricarán multitud de átomos más pesados que el hierro. Por último ese núcleo inerte se colapsará hasta el infinito en un agujero negro, o estallará diseminándose por el espacio en una supernova de colapso gravitatorio.

Desde la formación de la tierra han ocurrido muchas cosas, pero en el devenir de esa enorme masa de materia, dos son de suma importancia: la aparición de la vida y el hombre. La tierra terminó de formarse hace 4.500.000.000 de años, la vida comenzó hace 4.000.000.000 de años, el homo sapiens aparece hace apenas 200.000 años… Para manejar tamañas cantidades de tiempo y hacerlas comprensibles, imaginemos que los acontecimientos ocurridos durante ese inmenso espacio de tiempo ocurren en el transcurso de un simple día de 24 horas

Tras la reunificación de los materiales periféricos al sol en grandes masas planetarias por fin comienza nuestra historia: son las 00.00 horas. La formación de la tierra ha terminado. Durante algo menos de tres horas el planeta es estéril, pero a las 2.40 h de la madrugada aparecen las primeras formas de vida (todavía muy elementales). Habrá que esperar desde esa hora tan temprana de la madrugada hasta el mediodía (12.45 h) para que aparezcan los animales pluricelulares. Ahora pasa la tarde, el cielo se oscurece y vuelve a ser de noche. En todo ese tiempo la vida no ha cesado de recomponerse y en las últimas tres horas y cuarto una oleada de grandes cambios va a hacerse realidad. A las 20.45 h aparecen nuevos organismos pluricelulares (más complejos que las esponjas o las medusas) inundando los océanos de una exuberante variedad de nuevas formas de vida (es la explosión cámbrica). A las 21.20 h llegan los vertebrados en forma de peces. A las 21.40 h la vida sale de los océanos con las primeras plantas terrestres. A las 22.45 h aparecen los dinosaurios y los mamíferos primitivos. Casi una hora más tarde (23.40 h) un meteorito causa la extinción de los dinosaurios, hecho que permitirá la posterior proliferación de aves y mamíferos. El día está a punto de terminar, pero minuto y medio antes de que esto ocurra: (23 h 58’ 30”) aparecen los homínidos (primates que adoptarán una posición erguida para caminar y que serán nuestros precursores). Y tan sólo a tres segundos de la medianoche (23 h 59’ 57”) llega el homo sapiens.

Darwinius masillae, new genus and species, from Messel in Germany

Los seres humanos se separaron de los chimpancés hace entre 5.000.000 y 7.000.000 de años. De esa línea evolutiva surgieron varias especies todas ellas extintas a excepción de la del Homo sapiens que consiguió llegar hasta nuestros días. Los primeros homínidos, primates adaptados a la vida terrestre y que con certeza caminaban en postura bípeda, fueron los Australopithecus, de los cuales se han conservado esqueletos muy completos (como el de la famosa Lucy). Aunque caminaban erguidos su aspecto era de simio, su cerebro muy pequeño, y no sabían fabricar herramientas. Este tipo de primate homínido prosperó en las sabanas arboladas del este de África hace entre 4.000.000 y 2.500.000 años. Una crisis climática ocurrida hace 2,8 millones de años condujo a la desertificación de la sabana, lo que probablemente causó su extinción. El Homo habilis es la especie más antigua del género Homo. Vivió en África, hace entre 2.500.000 y 1.440.000 años. Con él aparecen las primeras herramientas humanas, dando lugar al inicio del paleolítico y la edad de piedra. Aunque de talla y peso similar al Australopithecus, 1,3m y 40kg, su aspecto era mucho más humano, con un cráneo más grande y redondeado, si bien sus dedos curvos indicarían que aún utilizaba los árboles. El Homo erectus vivió hace entre 1.800.000 y 300.000 años, era muy robusto y tenía una talla elevada, casi 1,80m. Probablemente conocía el uso del fuego, y su industria lítica se caracterizaba por la elaboración del bifaz, una herramienta tallada por ambas caras que servía para tantas funciones que se la ha llegado a llamar “la navaja suiza” del Achelense. El Homo neanderthalensis (Hombre de Neandertal) habitó Europa y partes de Asia occidental hace entre 230.000 y 29.000 años. Los neandertales fueron una especie bien adaptada al frío extremo. Con un cerebro igual o más grande que el del hombre moderno, tenían una altura de 1,65m, de contextura pesada, y musculatura robusta. Su extinción se habría debido a la competición que se estableció con el Homo sapiens. Los humanos anatómicamente modernos surgen hace 200.000 años, con un cráneo altamente redondeado, retracción facial y un esqueleto ligero y esbelto, en contra de uno pesado y robusto. Fósiles con estas características se encontraron en África oriental y se consideran los Homo sapiens más antiguos. Todas las especies del género Homo mencionadas forman parte del paleolítico “edad antigua de la piedra”. En esa época el ser humano era nómada y cazador recolector, es decir, se establecía en un lugar y se quedaba en él hasta agotar los recursos naturales para reemprender la marcha después. Por el contrario en el neolítico “edad moderna de la piedra” el hombre se hace sedentario dando comienzo la agricultura y la ganadería. El neolítico surge hace 10.000 años. Las primeras culturas de este período surgen en la zona de Canaán aproximadamente en el 7.500a.C. Allí se siembra, recolecta y almacenan cereales, se domestica algunos animales y se construyen poblados de casas de adobe. Más tarde llegará la escritura, momento en que se considera comienza la historia.

Foto: The Rosetta Stone in British Museum

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Rodeados de misterios

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Sabemos... que todo comenzó con una gran explosión. Como vivimos en la era de los Estados Unidos de América, a dicha explosión se la conoce con la expresión inglesa: “El Big Bang”, y no en latín, que se me ocurre que se diría algo así como: “Eruptionis Monstrosus”. En cualquier caso, hasta ahí llega nuestro entendimiento cosmológico en los tiempos presentes.
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Ni que decir tiene que a un nuevo conocimiento la ignorancia se aleja un poco más pero no por ello deja de existir. Porque: ¿De dónde y por qué surgió esa explosión? Pero no hay que preocuparse, el problema de dar explicación a nuestra ignorancia se resuelve fácilmente creando la idea de la existencia de Dios. Y por favor: ¡No preguntéis quién creó a Dios!

También sabemos...que en el océano primigenio, la combinación y recombinación de las moléculas, agitadas por la energía solar, desembocó en un fenómeno extraordinariamente singular: ¡El nacimiento de la vida! Algunos opinan que este hecho se debió a causas fortuitas, otros a designios divinos… Pero volvemos a lo mismo: nuestro profundo desconocimiento. ¡Cuánto misterio! Y en cierta forma ¡que maravilloso que así sea! Venimos al mundo sin saber cómo ni por qué y nos convertimos en un enigma dentro de otro enigma. ¿Habéis reparado en el insondable misterio que encierra, no ya el surgimiento, sino tan sólo la transmisión de la vida entre padres e hijos? El ciclo mágico de vida y muerte. Y eso se produce cotidianamente delante de nuestros ojos. Sabemos... que la sexualidad y la muerte fueron un gran avance en la historia evolutiva de las especies, que permitió la combinación genética y la selección natural. Así, el óvulo femenino es fecundado por un espermatozoide masculino y el milagro ya está servido: ¡Las dos células paternas que ahora forman el cigoto acaban de escribir la partitura de una gran sinfonía que dará lugar a la formación de un nuevo ser humano completo!

Imagen: Óvulo rodeado de espermatozoides.