
De entre todos los géneros hay un tipo de películas de las que disfruto especialmente, y que me he atrevido a bautizar como de "alma-ficción". Podrían ser clasificadas como películas fantásticas pero no lo son, porque en ellas lo fantástico es sólo el pretexto que sirve para crear una situación que persigue otros fines.
Las cinco películas de alma-ficción que os he traído, se rigen por el mismo patrón: En todas ellas al héroe le ocurre algo fantástico. En ¡Que bello es vivir! (1946) y Family man (2000) un ángel intercede en un momento de desesperación para concederles la visión de como habrían sido sus vidas si el protagonista no hubiera nacido (en la primera) o no hubiera roto “la” relación amorosa (en la segunda). En Atrapado en el tiempo (1993) un hombre se despierta sin motivo aparente en una eterna repetición del mismo día que vivió ayer. En ¿En qué piensan las mujeres? (2000) tras sufrir una electrocución, el protagonista puede leer el pensamiento de las mujeres. Y en Me ha caído el muerto (2008) un hombre muere y vuelve a la vida en el quirófano, a partir de lo cual puede ver el fantasma de los muertos que vagan en pena por la ciudad.
Imagen: Fotograma de la película: Me ha caído el muerto (de izquierda a derecha: Ricky Gervais, Téa Leoni y Greg Kinnear.
