miércoles, 6 de febrero de 2013

De nuevo estoy de vuelta


Algún día tenía que ser y después de una larga ausencia todo vuelve a renacer. El pobre Cafrune sin embargo nos dio su último adiós con tan solo cuarenta añitos, unos pocos años que le debían bailar en tan grande cuerpo y alma. Pero hasta las peores crisis pasan, y mientras tanto nos han servido para mirarnos con lupa y sacar todas las incorrecciones a la luz. Cuanto más supure la inmundicia antes sanará la herida, y no por antes no aflorada dejó alguna vez de existir la enfermedad. Esa es la correcta compostura, aceptar la infección y soportar la fiebre, y a pesar de la pena, alegrarnos, porque somos más grandes y verdaderos cuando nos medimos en las desgracias. De momento no ha llegado el día en que pueda decir: "de nuevo estoy de vuelta", sin referirme con eso a otra cosa que no sea a la canción de Cafrune. Pero bueno... ahora los dejo con los dos, con Cafrune y su canción, que lo disfruten.





Luna Cautiva

De nuevo estoy de vuelta, después de larga ausencia,
igual que la calandria, que azota el vendaval.
Y traigo mil canciones, como leñita seca,
recuerdo de fogones, que invitan a matear.

Y divisé tu rancho, a orillas del camino,
allá donde la noche, le tejen un altar.
Al pie del calicanto, la luna cuando pasa,
peinó mi serenata, la cresta del sauzal.

Tu amor es una estrella, con cuerdas de guitarra,
una luz que me alumbra, en mi oscuridad.
Acércate a la reja, sos la dueña de mi alma,
sos mi luna cautiva, que me besa y se va.

Escucha que mis grillos, están enamorados,
y lloran en la noche, lamentos del sauzal.
El tintinear de espuelas del río, allá en el vado,
y una noche serena, alumbra mi penar.

De nuevo estoy de vuelta, mi tropa está en la huella,
arrieros musiqueros, me ayudan a llegar.
Tuve que hacer un alto, por un toro mañero,
allá en el calicanto, a orillas del sauzal.

Tu amor es una estrella, con cuerdas de guitarra,
una luz que me alumbra, en mi oscuridad.
Acércate a la reja, sos la dueña de mi alma,
sos mi luna cautiva, que me besa y se va. 



Jorge Antonio Cafrune (Perico, provincia de Jujuy, 8 de agosto de 1937 - Tigre, provincia de Buenos Aires, 1 de febrero de 1978), apodado "el Turco", fue uno de los cantantes folclóricos argentinos más populares de su tiempo, además de un incansable investigador, recopilador y difusor de la cultura nativa.

El 31 de enero de 1978, a modo de homenaje a José de San Martín, Cafrune emprendió una travesía a caballo para llevar a Yapeyú (lugar de nacimiento del libertador) tierra de Boulogne-sur-Mer (lugar de su fallecimiento). Esa noche, a poco de salir, fue embestido a la altura de Benavídez por un rastrojero (camioneta) conducida por Héctor Emilio Díaz, un joven de 19 o 20 años. Cafrune falleció ese mismo día a la medianoche. Si bien se cree que se habría tratado de un asesinato planificado por parte de la Dictadura Militar, el hecho nunca fue esclarecido completamente y quedó sólo como un accidente.

(Wikipedia)



19 comentarios:

Vanbrugh dijo...

Ya sabes que me encanta la música que pones, sobre todo cuando te vas al folclore de tu subcontinente, que me resuena especialmente en las tripas, no tengo ni idea de por qué. Cafrune me gusta mucho. Tuvo una época en que se le oyó bastante, luego su música desapareció casi tan radicalmente como él, al menos en España. Tenia una voz estupenda y cantaba y tocaba con una aparente sencillez francamente complicada.

Ātman dijo...

Lo sé, Vanbrugh. Conocer las razones por las que algo llega a resonar en nuestras tripas es asunto harto misterioso, pero me alegra saber que compartimos el gusto, el buen gusto diría yo.

Emma dijo...

Cafrune, me gusta cómo suena, Cafrune. Me haces pensar en todas las canciones olvidadas del mundo. ¿Quién las recordará?
No he sabido quien era Cafrune, hasta hoy.

Ātman dijo...

Para los seguidores de todo el folclore sudamericano como Vanbrugh, o para los nativos como yo, Cafrune es un canta-autor imprescindible, uno de los “grandes” junto con Atahualpa, Violeta Parra o Larralde. Me alegra haber sido el responsable de las presentaciones: aquí Cafrune, aquí Emma… A cafrune por cierto lo conocí en persona, siendo yo un niño; en la Feria del Campo de Madrid, mis padres vieron pasar a Cafrune y le gritaron su nombre, éste se dio por aludido y se acercó al coche, el popular Seat Seiscientos de la época: ¡Uruguayitos! Dijo mi padre, Cafrune metió su enorme cabezota en el coche y repitió “así que uruguayitos”... y aquí termina la historia, quedando eso sí, mis padres embargados de la emoción del encuentro.

Emma dijo...

Qué historia tan bonita, Cafrune metiendo la cabezota en el seiscientos como una res de la pampa.
A Atahualpa sí le conozco porque una vez me tragué de sopetón en youtube una entrevista que le hicieron en televisión española un presentador llamado Martinez Soler? Y me enamoré de él.

C.C. dijo...

Atman, tu enlace "calicanto" a mí me da"obra de mampostería". Supongo que será una especie de valla. Yo había entendido que se trataba de un árbol.
Da igual, tanto la canción como la voz son preciosas. Moi aussi, elle me prend les tripes. Es el blues sudamericano.

Exacto, Emma, el nombre "Cafrune" tiene un sonido muy suyo, intrigante, que te hace detenerte por un momento.

Ātman dijo...

Si me sigues visitando, Emma, seguro que oirás más canciones de nuestro folclore; seleccionadas por mí, con todo mi cariño para vosotros.


Hola, CC. Calicanto como dice la RAE es “obra de mampostería”, algún tipo indefinido de construcción (una valla, un muro, un patio, un quincho, una caseta, etc.) yo no lo sabía y por eso dejé el link; aunque había empleado muchas veces la expresión: “cerrado a calicanto” no conocía su significado. En cuanto a que esta música sea el blues sudamericano, pienso que no es muy correcto como definición, pues entre otras cosas sus orígenes son bien distintos; quizás haya algo de blues en la bossa nova (brasileña), porque allí al menos sí que existe la influencia africana. Y me alegra saber que os ha gustado tanto a todos. Habrá más.

Ātman dijo...

Corrijo: la expresión es "cerrado a cal y canto" (separado) pero tiene el mismo origen que calicanto (todo junto), esto es: construido con cal y cantos rodados.

C.C. dijo...

Blues en el sentido de melancolía.¿ Te gusta más "soul sudamericano" , música que sale del alma ?

Caruano dijo...

Pues me alegra tu vuelta acompañado de Cafrune.

Ātman dijo...

Siento contradecirte con tanta insistencia, CC, pero al soul le pasa lo que al blues, que tiene raíces e influencias africanas que no tiene nuestro folclore. Si quieres encontrar un paralelismo en la música anglosajona, la más apropiada sería la música folk, con cantantes como Joan Báez o Bob Dylan.

Ātman dijo...

Caruano: un gusto verlo y tenerlo por aquí, yo siempre me paso a visitarlo aunque usted no puede saberlo porque no soy muy prolífico dejando comentarios en su blog ¿será por timidez?, pero le prometo corregirme.

Enrique Gallud Jardiel dijo...

Felicitaciones de un avezado fan de Cafrune.

Ātman dijo...

Gracias, Enrique. Yo también lo felicito por su buen gusto y le doy la bienvenida al blog.

Miroslav Panciutti dijo...

Cafrune me gusta mucho y, a diferencia de Vanbrugh, sí creo saber porqué: forma parte de mi banda sonora sentimental. De hecho, hace ya bastante, le dediqué un post a la más popular de sus canciones, Zamba de mi esperanza (http://desconciertos3.blogspot.com.es/2006/12/zamba-de-mi-esperanza.html).

A pesar de mi aprecio y mi cariño, me parece un poco excesivo que lo pongas en esa terna de grandes (por cierto, echo enfalta, más en un uruguayo, la ausencia de Zitarrosa). Cafrune no fue un cantautor, sino más bien un estupendo recopilador y difusor del flolklore. Quizá, si no hubiera muerto (¿asesinado?) tan joven podría haber llegado a acercarse a la inmensidad de un Don Ata o de doña Violeta, pero ...

Emma, esas entrevistas en blanco y negro de Martínez Soler eran estupendas; lástima que en la televisión de hoy día sea impensable repetir ese formato.

Vanbrugh dijo...

La diferencia conmigo a que aludes no es tal, Miroslav. También yo sé que si Cafrune me gusta es, causa directa e inmediata, porque su música me ha acompañado en años y momentos de mi vida muy significativos; porque, como dices, forma parte de mi banda sonora.

De lo que digo que no conozco el porqué es de que su música, y todo el folclore del cono sur americano, especialmente el argentino, me hayan llegado tan adentro y resultado tan significativos y propios desde la primera vez que lo oí. Por qué he oído, por ejemplo, miles de rancheras y de boleros con agrado, pero sin particular emoción, y, en cambio, las zambas, chacareras, vidalas, bagualas, bailecitos, chamamés y demás manifestaciones musicales folclóricas de la Argentina me han sonado, desde la primera vez que las oí a los diez o doce años, como música propia, especialmente dirigida a la parte más emocionalmente sensible de mis tripas.

Ātman dijo...

Mira por dónde Miroslav, me has sacado de un error que tenía en relación a que Cafrune no es autor de ninguna de sus canciones. En cuanto a definir a los que son grandes de los que no lo son, es bastante subjetivo, en esa mini lista agrupé solo a algunos de los músicos más importantes o conocidos. Zitarrosa sin dudas, para mí, es el más grande cantautor (éste sí, autor) que ha dado mi país.

Enrique Gallud Jardiel dijo...

Cafrune. Uno de mis pocos ídolos.

Grillo dijo...

Sí, sí. Jorge Cafrune venía a España y actuaba en pequeñas salas que pocos conocían. Eran locales llamados Peña, Peña 1, 2 y creo que hasta el Peña 3. Eran como un pequeño patio de butacas con una barra detrás done el público se pedía algo de beber.

En efecto, lo más popular y pedido bisear por el público era su "Samba de la esperanza..., amanecida como un puerer..." Etc.

Argentinos y uruguayos iban de noche de un Peña al otro, dando sus recitales. Recuerdo a uno que llamaban 'el Chino', cuya pieza favorita era la de "Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo..."

De esto hace mucho, muchísimo. Allá íbamos con las 'novias' - porque además de bueno, bonito, barato y con excelentes autores, estaba todo muy oscurito...