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lunes, 4 de noviembre de 2013

Belle de Jour


Belle de Jour es la historia de una mujer joven y bella, pero sobre todo blanca. Blanca como un día luminoso en una mañana clara. ¿Y qué le ocurre al blanco? — Que sobre el blanco se puede escribir y por eso alguien pide un tintero. Y también, que cuanto más blanco, más fácil y visible se hace la suciedad. O que la luz atrae a las polillas y se abrasan y mueren carbonizadas. Qué hay más blanco que el lívido rostro de una hija muerta: — Yo también tenía un gato al que llamé Bello de Noche, y en las noches más oscuras me acuerdo de ella... Solo un hombre feo y negro puede acercarse a una mujer así, de tal forma que no se compita con ella sino que se la adore desde la oscuridad. En la película nadie sabe lo que pasa, pero todo ocurre precipitadamente, y por mucho que alguien quiera sujetarlo con ataduras y latigazos, la suerte ya está echada. Por suerte para el espectador, Buñuel nos recuerda en su trágico final que solo se trata de una película, que no estamos lisiados ni ciegos ni en silla de ruedas y que podemos levantarnos de nuestros asientos para salir a mirar por el balcón. Las calesas nos indican, al principio: que la película ha comenzado, y al final: que este cuento se ha acabado.







martes, 2 de octubre de 2012

Deep End

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Uno de esos días en que no se encuentra nada interesante para ver, cambiando y cambiando de canales, me encontré con esta película en canal Arte, versión original en inglés y por suerte para mí, subtitulada en francés. La película me enganchó y desde entonces no he podido sacármela de la cabeza.
Deep End, dirigida por Jerzy Skolimowski en 1971




La acción transcurre en las instalaciones de una vetusta casa de baños y está impregnada de subliminales deseos sexuales. El protagonista, un chico que trabaja allí, se enamora de su compañera de trabajo, una bellísima y cautivadora Jane Asher, la que fuera novia de Paul McCartney y de la que el espectador (o al menos eso me ocurrió a mí) también termina por enamorarse.

Es muy difícil hacer una valoración de la película. La trama no es interesante y el tratamiento engañoso y aburrido, pero solo en la superficie porque sin percibir exactamente de dónde, surge un mundo subterráneo, simbólico y acuoso que te atrapa como a un incauto.

Indagando sobre la película y la actriz, me entero de la relación que mantuvieron Jane y Paul durante cinco años y de que ésta fue fuente de inspiración para mucha de sus canciones. Segun la Wikipedia: For No One, Here, There and Everywhere, I've Just Seen a Face, I'm Looking Through You, She's a Woman, We Can Work It Out, Things We Said Today, And I Love Her.

Para terminar de hechizarme encuentro un montaje muy emotivo con For No One y varias fotos de la pareja que podéis ver a continuación.



Por Nadie

Tu día comienza, te duele la mente,
encuentras que todas las palabras de cariño persisten
cuando ella ya no te necesita

Ella se despierta, se maquilla
se toma su tiempo y no siente que deba darse prisa
ya no te necesita

Y en sus ojos no ves nada
Ningún signo de amor detrás de las lágrimas
Lloraste por nadie
Un amor que debería haber durado años

La quieres, la necesitas
y aun así no la crees cuando dice que su amor está muerto
Crees que te necesita

Y en sus ojos no ves nada
Ningún signo de amor detrás de las lágrimas
Lloraste por nadie
Un amor que debería haber durado años

Te quedas en casa, ella sale
Ella dice que hace mucho tiempo conoció a alguien pero ahora se ha ido
Ya no le necesita

Tu día comienza, te duele la mente,
habrá momentos en los que todas las cosas que te dijo llenarán tu cabeza
No la olvidarás.

Y en sus ojos no ves nada
Ningún signo de amor detrás de las lágrimas
Lloraste por nadie
Un amor que debería haber durado años




jueves, 21 de junio de 2012

Mulholland Falls

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Fotograma de Mulholland Falls (La brigada del sombrero) 1996

Antes de seguir leyendo: Si no has visto la película y no te gusta que te la cuenten, esta reseña podría contener datos que te molestara encontrar. Seguramente saberlos le quitaría suspense a la intriga y por eso hago la advertencia.

Se podría decir, como su nombre lleva implícito (el despeñadero de Mullholland), que es ésta una película sobre caídas. En una primera secuencia, pero no la última de las varias caídas que tendremos ocasión de ver, los cuatro miembros de la brigada del sombrero (un comando policial que actúa al margen de la ley pero directamente dependiente del director de la policía de Los Ángeles) llevan hasta ese despeñadero a un recién llegado mafioso de Chicago para dejarle suficientemente claro que no es bien recibido en la ciudad. 

Tan espectacular o más que la primera caída es la segunda, el cuerpo de una mujer brutalmente aplastado por una fuerza sobrehumana yace en medio de un descampado. La voluptuosa y sensual Jennifer Connelly ha sido asesinada al estilo de como lo hacían los militares argentinos o uruguayos, pero en este caso la victima ha aterrizado en tierra firme. Tras la investigación se descubre que el ejército está detrás del asunto. Más caídas son las de un alto cargo militar involucrado en el desarrollo de la bomba atómica y que habiendo sido victima de su propia actividad ha desarrollando cáncer y se está muriendo, la de la propia bomba atómica de la que solo podemos ver la huella de su cráter, la de un segundo intento de asesinato desde el mismo avión militar de antes pero con igual trágico desenlace, y por último, la caída en desgracia del matrimonio del protagonista y la de la propia brigada del sombrero.

En este film hay la ausencia de "el bueno de la película" ya que dentro de su contexto casi todos los personajes son malos, algunos incluso muy malos, pero son vistos por el razonamiento argumental y por el espectador, como unos malos aceptables, o quizás sea esa la razón donde se halle el ingrediente secreto del encanto de esta película, ya que como antes mencioné en ella todo cae y eso es lo que satisface. 

Por último he de añadir que lo desconozco todo sobre el director, pero si algo caracteriza a "los grandes" es convertir cada plano en un deleite y a cada actor en una estrella rutilante, y ése es exactamente el caso de esta película.



¿Quieres saber más?

Ficha técnica y críticas: filmaffinity
Sobre la banda sonora: BSOSpirit





lunes, 23 de abril de 2012

Denys Arcand, le québécois

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Denys Arcand (25 de junio de 1941, Deschambault, Quebec) es un director de cine, guionista, actor y productor cinematográfico canadiense. Cineasta de variado estilo y dilatada carrera, se le conoce en el ámbito internacional por sus dos éxitos principales: El declive del imperio americano (1986) y la continuación dieciocho años después: Las invasiones bárbaras (2003). (Wikipedia).

El declive del imperio americano y Las invasiones bárbaras

Es interesante el hecho de que ambas películas se hayan realizado con los mismos protagonistas y actores. En la primera todos eran más jóvenes y algo obsesionados con el sexo, en la segunda se les ve ya envejecidos y aunque el sexo sigue estando presente, se nota una cierta capitulación ante el peso de la realidad. Rémy, el personaje más activo sexualmente en el El declive, es ahora, en Las invasiones, un enfermo terminal.

"Durante toda mi vida me he acostado con las mujeres más bellas del mundo, hasta el terrible día en que me desperté y me di cuenta de que la noche anterior me había dormido pensando en el Mar Caribe… Me había hecho viejo. Las mujeres habían abandonado mis sueños." 

Hay algo en las películas de este cineasta que te llega a lo más hondo, te hace volar con las emociones al tiempo que te sujeta donde él quiere, con ese paisaje, esa frase o esa música perfecta. ¿Lirismo? Yo creo que sí, y de alta calidad. Cualquier día de éstos deberíais sentaros cómodamente y disfrutar un pase doble y por orden cronológico de estas dos maravillas.




Handel Concerto grosso in D major, op 6, no 5, HWV 323

lunes, 6 de febrero de 2012

Como en Melinda y Melinda

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Como en Melinda y Melinda, la primera gran división de géneros cinematográficos es comedia versus drama. Exagerando un poquito la comedia se convierte en cómico, el drama en tragedia y la tragedia en terror.

Dentro del abanico de posibles géneros hay uno que tiene especial relevancia por su profusión y que en general se basa en planteamientos bastante mediocres: las películas de acción. Hay muchos tiros, mucho macho, muchos tacos, como por ejemplo: ¡Que te jodan! (seguramente la traducción del fuck off inglés), y donde no puede faltar una persecución de coches que puede eternizarse en duración y estar aderezada por multitud de colisiones y explosiones. La acción suele girar en torno al dinero y la delincuencia.


Un poco antitéticamente y mucho más de mi agrado están las películas románticas. Aquí todo gira en torno al corazón y suelen narrar las aventuras y desventuras de jóvenes amantes.

Los géneros cinematográficos tienen sus homólogos en la literatura, incluso el musical, un género harto curioso donde entre secuencia y secuencia los personajes se ponen a bailar o cantar.


Por último, he aquí algunas películas que me han gustado especialmente y sus géneros:

(Si el link lleva asterisco os conducirá a otro video)

El caso Bourne (The Bourne Identity) 2002, Doug Liman — Acción
Corazonada (One From the Heart) 1982, Francis Ford Coppola — Musical
Paseo por el amor y la muerte (A Walk with Love and Death) 1969, John Huston — Histórico
La reina Cristina de Suecia (Queen Christina ) 1933, Rouben Mamoulian — Biográfico
2001 una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey) * 1968, Stanley Kubrick — Ciencia Ficción
Los pájaros (The Birds) * 1963, Alfred Hitchcock — Fantástico
Kim de la India (Kim) 1950, Victor Saville — Aventuras
El pirata y la dama (Frenchman's Creek) 1944, Mitchell Leisen — Piratas
Un toque de infidelidad (Cousins) 1989, Joel Schumacher — Romántico
Espíritu de conquista (Western Union) 1941, Fritz Lang — Oeste
Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia) * 1962, David Lean — Bélico
Match point (Match Point) * 2005, Woody Allen — Crimen
El proceso Paradine (The Paradine Case) 1947, Alfred Hitchcock — Juicios
El padrino (The Godfather) 1972, Francis Ford Coppola — Gangsters
Chinatown (Chinatown) 1974, Roman Polanski — Detectives


miércoles, 14 de septiembre de 2011

El séptimo arte

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No tengo ni idea cuales habrán sido las seis anteriores. Están la pintura y la escultura, quizás las artes más antiguas (el de las pinturas rupestres y la talla de piedras). La música y el canto también debieron ser muy antiguas, quizás incluso más que las anteriores. A ver... me faltan tres. Están... la literatura, me faltan dos... Digamos que son... la arquitectura y el teatro. Aunque también podrían ser la fotografía, la joyería, el textil, el diseño, la danza... En definitiva, hay muchas artes. El cine, de hecho, no es más que la conjunción de una infinidad de éstas. Se parece en gran medida al teatro, al que solo deberíamos suprimirle los espectadores para poner en su lugar una cámara que servirá para trasladar más tarde, a esos espectadores ahora ausentes, los resultados de nuestra realización.

Zorba el griego,  dirigida por Michael Cacoyannis en 1964


Como ocurre con cualquier otra actividad artística todo comienza por la imaginación y la necesidad de comunicar y realizar una idea. Tras la idea viene el diseño, el boceto, el storyboard, el guión. Y como este arte es casi infinito, a la cámara que puede grabar imagen y sonido le podemos suministrar infinidad de cosas. Música, texto, imagen, interpretación. El autor intelectual de este arte suele convenirse que es el guionista, el artístico el director, el material el productor, y luego están todos los demás colaboradores que trabajarán áreas más pequeñas: los actores, los músicos, los fotógrafos, los encargados del atrezzo, los montadores, los técnicos. Hay tareas característicamente cinematográficas como las del script, que consisten en llevar un registro de cómo quedó una toma para que con la toma siguiente no ocurra un salto narrativo indeseable, por ejemplo: que el pelo del actor esté en el mismo sitio y con la misma forma, que el cigarrillo siga consumiéndose gradualmente por donde lo había dejado, que no haya un salto de eje (en la dirección de la mirada o el andar) etc.

La dificultad estriba en que hay que trabajar con tan gran cantidad de componentes que solo los grandes directores son capaces de imprimir la energía y sabiduría suficientes para conseguir que éstos arrojen el resultado deseado. Cuando por fin se consigue que toda esa conjunción de materiales suenen armónicamente y en la dirección buscada, decimos que estamos ante una obra maestra.

Por último, una curiosidad que le oí decir a un director de cine, que él siempre tenía en consideración y que quizás os pueda servir en vuestras actividades cinéfilas. Según él, dependiendo de cual sea la película que vayamos a ver, deberíamos situarnos más adelante (primeras filas) cuando se trate de una película intimista, o más atrás (últimas filas) cuando se trate de películas con grandes decorados, y siempre del lado derecho, pues la acción, al igual que ocurre con la escritura, transcurre de izquierda a derecha, de tal forma que así conseguimos que ésta venga a nosotros y no, que se aleje de nosotros.

El tercer hombre, dirigida por Carol Reed en 1949

viernes, 22 de octubre de 2010

Cinco películas de alma-ficción

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De entre todos los géneros hay un tipo de películas de las que disfruto especialmente, y que me he atrevido a bautizar como de "alma-ficción". Podrían ser clasificadas como películas fantásticas pero no lo son, porque en ellas lo fantástico es sólo el pretexto que sirve para crear una situación que persigue otros fines.

Las cinco películas de alma-ficción que os he traído, se rigen por el mismo patrón: En todas ellas al héroe le ocurre algo fantástico. En ¡Que bello es vivir! (1946) y Family man (2000) un ángel intercede en un momento de desesperación para concederles la visión de como habrían sido sus vidas si el protagonista no hubiera nacido (en la primera) o no hubiera roto “la” relación amorosa (en la segunda). En Atrapado en el tiempo (1993) un hombre se despierta sin motivo aparente en una eterna repetición del mismo día que vivió ayer. En ¿En qué piensan las mujeres? (2000) tras sufrir una electrocución, el protagonista puede leer el pensamiento de las mujeres. Y en Me ha caído el muerto (2008) un hombre muere y vuelve a la vida en el quirófano, a partir de lo cual puede ver el fantasma de los muertos que vagan en pena por la ciudad.

Pero el motivo de estas películas no es lo fantástico, sino la confrontación de los protagonistas consigo mismos dentro de esa nueva e inusitada realidad en la que se han visto inmersos, gracias a la cual aprenden cosas que desconocían sobre sí mismos y entonces, se opera la transformación de sus convicciones más intimas: —Nick Marshall (¿En qué piensan las mujeres?) descubre que las mujeres son muy distintas de como él las había visto siempre. —Jack Campbell (Family man) que es preferible el matrimonio con hijos a la solitaria vida de ejecutivo play boy. —Phil (Atrapado en el tiempo) y Frank (Me ha caído el muerto) que lo único que merece la pena es ayudar al prójimo y perfeccionarse a uno mismo. —Y George Bailey (¡Que bello es vivir!) que cuando sobrevienen las calamidades no se está solo, y que el hombre más rico es aquel que puede contar con sus familiares y amigos. Y por supuesto, el premio, y el final de la película es el (re)encuentro con el amor.

Imagen: Fotograma de la película: Me ha caído el muerto (de izquierda a derecha: Ricky Gervais, Téa Leoni y Greg Kinnear.